Capítulo 13

LA ALTERNATIVA

Llegó la hora de volver a terapia. Ahora tenía claro por qué me sentía tan cercana a todas. Era una víctima más. El problema que se me planteaba era cómo salir de ese pozo sin tener a la familia cerca. Cuanto más lo pensaba, más me angustiaba.

Llamó mi atención el hecho de que todas fueran de la comarca y ninguna hubiera optado por huir. Ellas me contaron lo que las había ayudado a escapar de ese pozo: hacer causa común y ser una piña. Eso las hacía sentirse fuertes y sus maltratadores no las veían desvalidas, indefensas ni vulnerables. El empoderamiento femenino había sido el acicate perfecto para atacar al maltrato y abuso. Además habían puesto otras iniciativas en marcha ayudándolas en esa terapia y que, además, les hacía sentirse útiles y valiosas. Eso despertó mi curiosidad, ¿cuales serían para lograr levantar el ánimo y la estima personal? Poco tiempo después lo descubriría.  

Los inicios de ese grupo habían sido complicados. Máxime siendo una práctica común y una característica de la masculinidad que consideraba a la mujer una esclava sumisa de su esposo, que todo lo que ocurría en casa allí se quedaba y tenía la obligación de aguantar lo que él quisiera hacerle estuviera sobrio o ebrio porque era de su exclusiva propiedad. Carmiña y el médico fueron concienciando con tesón y entrega, dando parte a las autoridades impidiendo que ningún culpable quedara impune o creyera que le saldría barata esa violencia.

Al irse conociendo en las charlas de terapia grupal, las mujeres iban haciendo causa común utilizando las herramientas que la justicia ponía a su alcance para acorralarlos, la exposición pública y la vigilancia de la Guardia Civil siempre presta a acudir rápidamente ante cualquier amenaza, les sirvieron como armas intimidatorias.

Carmiña me explicó durante los trayectos de ida y vuelta de las sesiones el proceso para acabar con esa situación. Había que prepararlo todo bien y entonces tener una conversación con él clara y directa, explicándole las únicas alternativas posibles y los pasos a dar. Además de las consecuencias de no hacerlo. Ahora solo me faltaba dar el paso hacia delante terminando con este sombrío capítulo de mi vida y comenzar a recuperar la autoestima.

Robert Fisher escribió: Las decisiones son fáciles cuando sólo hay una alternativa. Y la verdad es que la situación solo tenía una solución posible.

A %d blogueros les gusta esto: